Sobre la ilusión de ser madre (el caso de Samanta Villar): He preguntado a mis hijos

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Sobre la ilusión de ser madre (el caso de Samanta Villar): He preguntado a mis hijos

 Sobre la ilusión de ser madre (el caso de Samanta Villar): He preguntado a mis hijos

Cientos de madres se han levantado en armas contra la declaración de Samantha Villar, la periodista de 41 años que ha confesado  que ser madre la ha hecho menos feliz por las responsabilidades que ello conlleva y que, además,  ha perdido calidad de vida. Leo Farache reflexiona sobre esta polémica con sus hijos, de 18 y 21 años

Las madres –especialmente una que ha logrado convertir su mensaje en viral-  satiriza la declaración de la popular presentadora, haciéndole ver lo que representa ser madre y haciéndole saber (así lo interpreto) que vive en una burbuja que le impide sentir su papel de progenitora.

Otros cientos de madres apoyan a Samanta por su sinceridad y entienden que una confesión así les ayuda a no sentirse culpables, ellas que también sienten algo parecido.

La tuitería y la feisbuquería arde con la maternidad, el amor, los niños como protagonistas. ¿Y si les preguntamos a nuestros hijos? , ¿qué opinarían? Samanta  y muchos de los lectores de Gestionando hijos no podrán hacerlo, sus hijos son demasiado pequeños. Yo he preguntado a dos de mis hijos – 21 y 18 años – Así puedo tener también la opinión de quienes generan la polémica y  “tanta” infelicidad o felicidad.

A mi hijo de 21 años le parece una obviedad lo que ha dicho Samanta Villar. Le parece que ser madre o padre comporta una serie de sacrificios e incomodidades y que eso “está fuera de toda duda”. Según él – Alfonso – , reconociendo esos sacrificios uno debe valorar bien si te compensan o no y, a partir de ese análisis, decidir si tener hijos o no. Mi hijo dice tener bastante claro que no le compensan esos sacrificios y que por el momento puede asegurar que no quiere tener hijos. Sin haber leído lo que dicen unos y otros, supone que quien se queja de su condición de madre no ha valorado bien esos sacrificios y que las personas que escriben con tanta pasión y amor es que han sido más conscientes de las incomodidades y en su balanza pesa mucho más una cosa con la otra. En cualquier caso, no entiende que sobre eso se pueda establecer una polémica.

He caminado unos metros hacia donde mi hija, Blanca, de 18 años, está estudiando para un examen de su primer año en Medicina. Me ha dicho – con cierta sorna (le gusta mucho reírse y sacarle punta a todo) que “claro, los hijos dan muchos problemas cuando son  pequeños pero que ahora nosotros somos todo satisfacciones para vosotros ” (además de Alfonso y Blanca tenemos a otro hijo de 25 años). “¿Y de verdad que se han puesto a discutir sobre eso? De lo que hablan es una tontería”, me ha dicho.

La discusión en las redes sociales parece una batalla campal de dos tribus enfrentadas. Las madres que presumen de que su calidad de vida es mejor desde que tienen hijos vs las madres que se quejan de que han perdido calidad de vida. Espero y deseo que la discusión no llegue a los oídos de los hijos pequeños de las (no he visto a padres en la pelea) contendientes. Unas vanagloriándose de su amor y otras quizás vanagloriándose de sus sacrificios.

Ser madre o padre es tan único como común. Es tan extraordinario como corriente. Y casi siempre es fuente de emociones, ¿por qué no?, algunas veces contradictorias.  Compartir nuestros sentimientos no debería ser origen de ninguna crítica, en todo caso podría ser el origen de un mensaje compasivo, alentador en el que una madre ayuda a otra.

Te propongo que hables de estos con tus hijos. Seguro que en vuestra conversación aparecerá el amor y la realidad. La vida misma.

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Sobre el autor

Leo Farache
Leo Farache
Nacido en Madrid, de la añada del 63. Su vida profesional ha estado ligada al mundo de la comunicación, gestión, marketing. Ha dirigido algunas empresas y escrito tres libros (“Los diez pecados capitales del jefe”, “Gestionando adolescentes”, “El arte de comunicar”). Ha ejercido de profesor - “una profesión que nos tenemos que tomar todos más en serio” – en la Universidad Carlos III, UAM y ESAN (Lima) en otras instituciones educativas. Es padre de tres hijos y ha encontrado en la educación su elemento. Fundó en 2014 la empresa Educar es todo desde donde opera la iniciativa Gestionando hijos que tiene como objetivo ofrecer ideas e inspiración educativa a madres y padres que quieren saber más para educar mejor.