Qué es la sobreestimulación y cómo afecta a tus hijos
Educar sin gritar, por Alba Castellví

Resulta… ¡RESPETO!

Resulta que un día te quedas embarazada.

Resulta que tienes un embarazo de manual, todo estupendo.

Resulta que te imaginas tu vida, con la familia que has creado, y todo es perfecto.

Resulta que nace tu bebé y tú te sientes rara.

Resulta que te viene a ver todo el mundo al hospital y lo que quieres es que se vayan cuanto antes.

Resulta que ves tu casa invadida de familia, amigos, vecinos… y te dan ganas de echarlos a todos.

Resulta que todo el mundo sabe lo que le pasa y lo que necesita tu bebé, menos tú.

Resulta que teniendo a lo más maravilloso del mundo en tus brazos, lloras.

Resulta que no tienes ni idea de ser madre.

Resulta que cuando estás en el momento más bajo y te repites una y mil veces que la maternidad no es para ti, que no sabes hacerlo… miras a tus hijas y decides formarte como madre.

Resulta que buscas, te informas y descubres a Lucía Galán (@luciamipediatra), que te dice por activa y por pasiva que nada de lo que te pasa es raro, sino lo normal.

Resulta que desde el fondo del pozo ves un rayo de sol, el cielo azul y los tonos grises van tomando color.

Resulta que ya casi puedes tocar el cielo con las manos y el pozo está lejos.

Resulta que un día ves una charla de Carles Capdevila, y agradeces las risas y verte reflejada en lo que cuenta.

Resulta que sin dejar de seguir a Carles ni a Lucía -y gracias a ella- descubres a Álvaro Bilbao (@soyalvarobilbao), a Julio Basulto (@JulioBasulto_DN) y a Carlos Casabona (@carloscasabona).

Resulta que cuando has aprendido que la fiebre no es enemiga, cómo funciona el cerebro del niño y que a la hora de comer tú pones la calidad y tus hijos la cantidad, les enseñas a lavarse los dientes y tus dudas se disipan gracias a Una madre en el dentista (@madreendentista).

Resulta que necesitas aprender más, porque a raíz de rodearte de gente que sabe, estás siendo la madre que querías ser y es entonces cuando descubres a aeiou educar es emocionar (@aeiou_educar), Gestionando hijos (@GestionaHijos) y Aprendemos Juntos (@AprenderJuntos_).

Resulta que pasan los años y llegan los deberes (“las rutinas” los llaman ahora) y te encuentras que Sonia López (@sonpa70) pone palabras a tus pensamientos con respecto a los deberes y que, junto a Óscar González (@OscarG_1978), te hacen descubrir que hay una relación directa entre la educación emocional y los resultados académicos.

Resulta que un día cae en tus manos un libro que se titula “Yo de mayor quiero ser feliz” y descubres a Anna Morató (IG: annamorato_dmqsfeliz).

Resulta que los hijos siguen creciendo y sus necesidades y preguntas también y, ¿a quién me encuentro entonces? A Marina Marroquí (@marinamarroqui), Cristian Olivé (@xtianolive) y Jaume Funes (@JaumeFunes).

Resulta que yo, que soy una persona normal, que me siento muy afortunada por haberme rodeado de personas de las que he aprendido (y sigo aprendiendo) lo más grande de la maternidad y educación, no puedo entender…

¿Por qué hay niños y niñas con smartphones con conexión a internet?,

¿Por qué hay niños y niñas que tienen cuenta en Snapchat, Instagram, Tik Tok…?

¿Por qué hay niños y niñas que deciden el menú familiar?

¿Por qué sigue habiendo obesidad infantil?

¿Por qué hay niños y niñas que tienen acceso al porno?

¿Por qué se llenan las urgencias por una fiebre que ha empezado hace 3 horas?

¿Por qué sigue habiendo burlas porque un niño o niña de la clase tenga 2 padres o 2 madres?

¿Por qué sigue habiendo bullying?

¿Por qué sigue habiendo maltrato entre las nuevas generaciones?

¿Por qué hay que esconder que nos gusta la judía verde y la fruta?

¿Por qué si con 11 años no tienes móvil ni tik tok no eres nadie?

¿Por qué hay que ir al McDonals?

¿Por qué hay que menospreciar libros de Barco de Vapor, Roald Dhal… sólo por el hecho de que no son de un o una youtuber?

¿Por qué nos formamos para cualquier cosa excepto para ser madres y padres?

Resulta que yo, que no tenía ni idea de lo que era ser madre y que he decidido aprender a serlo rodeándome de gente que sabe, no te voy a decir a ti cómo tienes que educar a tu hijo o hija, ni de quién tienes que aprender, pero, dado que tenemos que vivir en sociedad, sí te exijo pido, por favor, que eduques a tu hijo o hija en el respeto, la tolerancia y la empatía.

Si decides regalarle a tu hijo o hija un smartphone el día de su comunión me parece bien, es tu hijo o hija y tú decides, pero hazle saber que no todos los niños y niñas tienen smartphone a su edad y, sobre todo, que no hay que menospreciar ni ridiculizar a nadie por no tenerlo; lo mismo que si tiene cuenta en todas las redes sociales habidas y por haber.

Si en casa no coméis nada verde y lo más cerca que estáis de la fruta es cuando pasáis por al lado de los melocotones camino de los precocinados de la nevera del súper, me parece genial, pero explícale que en casa de otros niños y niñas sí se come verde y fruta, y no es asqueroso, ni vomitivo. Yo, por mi parte, ya les he explicado a mis hijas que no hay que reírse ni burlarse nunca de nadie, por supuesto que de las personas obesas tampoco.

Si no controlas las conexiones de tu hijo o hija en internet y se conecta a páginas porno día sí y día también, o decides no hablar de sexo porque en tu casa es un tema tabú, si tu hijo o hija son de los que maltratan física y/o psicológicamente, les gusta arreglar las cosas a puñetazos, con insultos, menosprecios… me parece correcto que de puertas para adentro lo hagáis a vuestra manera, aunque también te digo que espero que tu hijo o hija nunca forme parte del entorno de mis hijas porque en casa hablamos del cuerpo, del aparato reproductor y del sexo con naturalidad, también somos de los que arreglamos las cosas hablando, nos perdonamos, volvemos a empezar, nos acariciamos y besamos a menudo… y muchas veces apoyamos nuestras conversaciones en libros y cuentos con vocabulario adecuado a cada edad. Por favor, en este caso tampoco te olvides de hablarle de respeto hacia los demás.

Si tu hijo o hija lee o le gustan los libros de los y las youtubers del momento, me parece estupendo pero enséñale que hay niños que además de estos también leen y les gustan libros de otros autores como Roald Dhal, Jordi Sierra y Fabra, Care Santos, Begoña Oro… colecciones de Barco de Vapor o de la editorial Galera, y que no por eso hay que menospreciar el libro y/o poner cara de asco cuando le toca intercambiarlo con el de mi hija. He aprendido, y doy fe, que no hay nada mejor que leer mucho y variado, ir al cine y al teatro para tener un pensamiento crítico y evitar que nadie te engañe.

Resulta que yo decidí aprender para poner mi granito de arena en mejorar la educación de las nuevas generaciones, considero que es una obligación desde el mismo momento que tenemos un hijo o hija. Si tú eres de las personas de las que estoy aprendiendo, te doy las gracias por enseñarme y ayudarme tanto, estoy muy feliz de haberte encontrado, has conseguido que esté teniendo la maternidad que siempre soñé. No hay vida para agradecértelo.

Si, por el contrario, eres de las que compra el móvil como regalo de comunión, abres o dejas que tu hijo o hija abra cuentas en redes sociales sin tener en cuenta la edad, nunca te preocupas por comer sano, si piensas que en el porno está todo lo que hay que saber sobre sexualidad, si antes de irte de finde te pasas por urgencias porque parece que tu hijo o hija tiene fiebre, si cuando ves a 2 personas del mismo sexo cogidas de la mano y/o besándose le tapas los ojos tu hijo o hija y te entran unas ganas irrefrenables de vomitar, si el bullying te parece que es cosa de críos, si ves normal que tu hijo o hija controle cada paso de su pareja, si lo verde te parece comida para conejos o te parece ridículo que con 11 años se siga jugando a playmóbil, mamás, papás y bebés, cocinitas…. es tu pensamiento y/o decisión. Yo, que evidentemente no lo comparto, lo respeto.

Sólo te pido encarecidamente que, como no vives solo/a en una caverna, seas respetuoso/a y eduques haciendo respetar el pensamiento y las decisiones de los demás.

Lamentablemente tenemos que convivir en la misma sociedad y no nos queda más que respetarnos.

Para los que os pase como a mi y queráis aprender a ser madres y/o padres porque no tenéis ni idea o simplemente os apetece formaros, he añadido al lado de cada nombre cómo podéis encontrarlos en twiter o IG.

¡Un saludo muy respetuoso a todos/as!

Texto escrito por una seguidora: María José Martínez.

«Me llamo M. José, soy madre de 2 niñas y junto con mi marido formamos equipo. Ser madre me ha hecho más empática, más comprensiva, más paciente y, en definitiva, mejor persona. Soy feliz observando a mis hijas, conversando con ellas y descubriendo el mundo con sus ojos. Creo firmemente en la necesidad de formarnos como madres y padres rodeándonos de personas que nos aporten y nos hagan crecer. Entiendo la palabra RESPETO como un TODO para vivir en sociedad». 

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Sobre el autor

Gestionando hijos
Gestionando hijos
Gestionando hijos es un proyecto cuyo objetivo es colaborar con madres y padres en su labor educativa. Uno de los pilares fundamentales de una buena sociedad es apoyar la tarea de las madres y padres que lideran los hogares y la educación de sus hijos. Por eso, queremos acompañarles en este apasionante viaje educativo, aportando ideas, reflexiones y estrategias que les ayuden a conseguir ese objetivo, que entendemos que es el de todos. Esperamos que también el tuyo :)