Más del 80% de los milennials quieres ser ricos, más del 50% famosos

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Más del 80% de los milennials quieres ser ricos, más del 50% famosos

Millenials quieren ser ricos y famosos

Según el estudio más longevo sobre la felicidad y bienestar humano, el que realiza la universidad de Harvard a través del Laboratorio de Desarrollo Adulto desde hace más de 77 años, el 80% de los milennials quieren ser ricos y más del 50% quieren ser famosos. 

¿Podemos aprender algo de esa investigación que hoy podamos transmitir a nuestros hijos?

Este dato, que nos puede resultar impactante, no es muy diferente a lo que otras generaciones anteriores hemos deseado: riqueza, progreso social, logros profesionales…

Con tantos años de información, el actual director del estudio – el cuarto director de la historia de la investigación – ofreció una charla TED en Beacon Street (Boston). El vídeo de Robert Waldinger ha sido visionado por más de 18 millones de personas y traducido a 43 idiomas.

En Gestionando hijos te ofrecemos las conclusiones de cuáles son las principales aprendidas de esta investigación (en la que participaron dos grupos diferenciados: uno de estudiantes de segundo de carrera y otros procedentes de los barrios más desfavorecidos) de cómo vivir una vida mejor. Quizás sea un buen aprendizaje para nosotros – siempre estamos a tiempo – y para transmitir a nuestros hijos.

La conclusión más importante que sacamos

Las buenas relaciones con familia, amigos, comunidad nos hacen más felices y sanos

De esta primera conclusión se extraen otras:

  1. El aislamiento, la soledad continuada es tóxica para el ser humano.
  2. La calidad de las relaciones predice buena salud y longevidad. Lo hace mejor que el nivel de colesterol.
  3. Las buenas relaciones no solo son buenas para la salud física sino también para la salud mental.

Si te parece creíble esta conclusión tan sencilla procedente de un estudio tan sofisticado quizás sea bueno actuar.

¿Qué podemos hacer para ayudar a nuestros hijos a ser personas con construyan buenas relaciones con la familia, con los amigos, con su entorno?

  • Hacerles conscientes de este descubrimiento. Para que cultiven, anhelen, cuiden y valoren las relaciones con sus familiares, amigos y su relación con terceros – sea la que sea-. Que su comportamiento social sea impecable, cariñoso, amable. Un aprendizaje que interioricen para el resto de su vida.
  • Reemplazar pantallas (televisión, ordenadores, móviles) por relaciones personales, que nos permiten sentirnos unos a otros. Aprendiendo a comunicar (y, por tanto, a escuchar), a ponerse de forma sincera en el lugar del otro.
  • Desarrollar hábitos que fomenten las relaciones, hábitos que se van perdiendo en muchas familias. Largos paseos, visitar exposiciones, comentarlas
  • Redescubrir una relación – la que tenemos con nuestros hijos – que quizás esté en “punto muerto” haciendo algo nuevo, ilusionante.

La conferencia del Dr. Waldinger acaba recordando una frase sencilla, inteligente, memorable de Mark Twain.

“No hay tiempo, muy breve es la vida para disputas, disculpas, pedidos de cuenta. Solo hay tiempo para amar y solo un instante por así decirlo, para eso”.

Mark Twain.

Sobre el autor

Leo Farache
Leo Farache
Nacido en Madrid, ya no cumplirá los 50 años (es de la añada del 63). Su vida profesional ha estado ligada al mundo de la comunicación, gestión, marketing. Ha dirigido algunas empresas y escrito dos libros (“Los diez pecados capitales del jefe” y “Gestionando adolescentes” Ejerce de profesor – lo ha sido de la Universidad Carlos III y de la UAM, actualmente da clases en ESAN (Lima) y ofrece conferencias – “una profesión que nos tenemos que tomar todos más en serio”. Es padre de tres hijos y ha encontrado en la educación su elemento. Quiere hacer lo posible por contribuir a mejorar la sociedad educativa. Da las gracias a Carmen por inspirarle en buscar nuevos rumbos para su vida, a Carmen (otra Carmen) por ayudarle en desarrollarlos y a su mujer, Virginia, por ser, entre otras muchas buenas cosas, tan generosa (“y aguantarme”)

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