La historia cuenta contigo

Carmen Cabestany, profesora y secretaria de la Asociación No al Acoso Escolar: “Como docente no puedo permanecer impasible frente al sufrimiento de los niños”
Escenas educativas vol. 4: “Lecciones de un niño de 8 años”

La historia cuenta contigo

Vamos a hacer un ejercicio, imagínate antes de tener hijos. Acuérdate de tu pensamiento sobre el rol de ser madre y padre, haz ese esfuerzo por un momento y céntrate en ese tiempo, vuelve a esa situación. Recuerda lo que opinabas, cómo pensabas y sentías, tus ilusiones sobre lo que harías y las expectativas que tenías sobre tus bebés. ¿Te ha sorprendido?, es asombroso lo fácil que lo veíamos entonces ¿verdad?

Y es más asombroso aún, el cómo ese sueño, que veíamos tan sencillo de cumplir, y para el que nos estuvimos preparado tanto tiempo, termina siendo no sólo costoso, sino a veces hasta imposible.

Ahora os cuento a que viene esto. Yo, por mi trabajo, me encuentro asiduamente frente a personas, que viven de una forma angustiosa y con dificultades la tarea de educar y criar a sus pequeños. Pero lo que más me llama la atención es que todas ellas son personas formadas, que conocen las teorías educativas del momento, tienen información, han leído diversos manuales y visto vídeos y realmente están interesadas en realizar bien la tarea de ser madres y padres.

Al principio, no entendía porque, madres y padres con conocimientos y formación, lo que se traduce en personas con recursos, se encuentran con tantas trabas a la hora de educar. Son personas que antes de ser padres y madres ya estaban preparándose para ello, formándose, pero que cuando se han tenido que enfrentar a la realidad algo un no sé qué, se ha cruzado en su camino y ha terminado bloqueando el proceso. Bastante llamativo, ¿no? Pero tengo que decir que es algo muy cotidiano.

Me dediqué un tiempo a realizar un análisis más cercano de la situación y detecté que sufrimos una carencia. No tenemos consciencia de la DIVERSIDAD SOCIAL en la que vivimos, una diversidad general y global, que afecta a la forma de asumir todos los roles, y entre ellos la paternidad y maternidad.

Evidentemente, cuando un experto, ya sea pedagogo, psicólogo o pediatra, nos ilustra con sus planteamientos en los medios de comunicación, todos nos sentimos atraídos por ellos, y queremos ponerlos en práctica, nos mueve un deseo innato por mejorar.

Pero a veces, casi sin darnos cuenta, nos estalla la bomba en las manos, no somos capaces de llevar a la práctica esa magnífica teoría. Aquí, da comienzo el proceso de consciencia. Detectamos algunas dificultades que, sin querer,  se enlazan con nuestras emociones y sentimientos de culpabilidad y frustración.

Sentimientos y emociones que nos cuesta reconocer, y que a lo largo del tiempo,  se van desviando hacia los demás, hacia nuestro entorno, terminando por entorpecer la relación de equipo familiar que existía. ¿Qué es lo que ha pasado realmente? Sencillamente, no nos hemos enfrentado previamente a nuestra propia marca, a lo que nos hace únicos.

Os suena de lo que hablo, ¿verdad? Estoy segura de que ya os habréis dado cuenta que la educación de vuestros hijos e hijas no es una tarea tan exacta. Educar y criar es un trabajo con muchas dificultades del que no se puede esperar  respuestas totalmente fieles ante determinados comportamientos.

Llegados a este punto os tengo que revelar un secreto, las recetas mágicas no existen en la educación, no podemos aplicar fórmulas exactas. El motivo es muy sencillo. Los componentes de cada una de las familias son siempre distintos, nada es igual en una familia y en otra, por lo tanto, cuando se habla de aplicar un procedimiento en el entorno familiar, siempre va a existir un margen de error, o de diferencia.

Cada una de las personas que leáis esto, sois distintos, tenéis más o menos habilidades en unas cosas que en otras, portáis una historia y un desarrollo personal y por eso seréis padres o madres incomparables. Personas que os enfrentaréis a las situaciones de forma diferente. Cada uno de vosotros cuenta con su propia experiencia, sus costumbres y cultura que le ha hecho madurar y crecer a su estilo y a su forma.

Lo que nos ocurre es que nos encontramos frente a un mundo rápido, ágil, que se mueve y gira de forma repentina. Una era de cambios, de redes sociales y de gran cantidad de conocimientos. Es un mundo en el que existen respuestas rápidas a todas las cuestiones que podamos plantear. Nos enfrentamos a un momento donde no se acepta la incertidumbre, no estamos acostumbrados a vivir con ella y por eso tenemos manuales para todo. Bueno, para todo no, excepto para una única cosa, un manual ti, para educar a tu hijo o hija.

Resulta que la historia te está esperando para que tu experiencia deje una huella imborrable, diferente y única. No se trata de que todos seamos iguales, sino de evolucionar y crecer gracias a los impulsos que nos otorga la diversidad.

¿Te animas ahora a escribir tu propio manual?


Imagen: Family – mrhataya/Flickr

 

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Sobre el autor

Ana Eva Alameda Cirujano
Ana Eva Alameda Cirujano
Trabajadora Social Especialista en Mediación Familiar y Social. Formadora en Proyectos Escuela de Familias. www.conciliatecuidando.es informacion@conciliatecuidando.es