Fernando Botella, CEO de Think&Action y ponente de Gestionando Hijos: “Si equipamos a nuestros hijos con ilusión, responsabilidad y capacidad de elección, estaremos ayudando a su felicidad”

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Fernando Botella, CEO de Think&Action y ponente de Gestionando Hijos: “Si equipamos a nuestros hijos con ilusión, responsabilidad y capacidad de elección, estaremos ayudando a su felicidad”

Fernando Botella, CEO de Think&Action. Experto, entre otros, en desarrollo de talento y en neuroaprendizaje. Es, además, profesor en diversas escuelas de negocio y universidades, y miembro del USA Neuroleadership Institute y del seminario “Education&Technology” de la Universidad de Harvard. Es también un reconocido speaker para temas relacionados con el talento, el liderazgo o la creatividad. Autor de libros como La fuerza de la ilusión o Atrévete, y del blog titulado “El blog de Fernando Botella” www.fernandobotella.net. Ponente de Gestionando Hijos, nos hablará el 11 de diciembre de que la vida es chula.

¿Qué tres cosas destacarías como las más importantes en la función educadora de las madres y padres?

Fernando Botella, CEO de Think&Action: Yo destacaría tres funciones básicas en la labor educadora de los padres respecto a sus hijos relacionadas con tres conceptos que creo son básicos para la vida: la pasión, la responsabilidad y la capacidad de elección.

En primer lugar les diría a los padres que ayuden a sus hijos a descubrir aquello que les apasiona, y que les inviten a dedicarse a ello. La pasión es la pulsión vital que nos lleva a conseguir nuestras metas, a hacer realidad nuestros sueños. Cuando nuestros hijos afronten cualquier proyecto habrán de enfrentarse a las excusas, que son esos frenos que nos invitan a dejar de hacer, abandonar, postergar… Frente a ellas, la pasión, el entusiasmo, es el motor que impulsa a la acción y que nos inyecta de confianza. La pasión siempre triunfa ante las excusas, de ahí que sea vital que nuestros hijos descubran aquello que les apasiona y amen aquello que hacen. Porque cuando alguien siente pasión por lo que hace, le invade un entusiasmo vigoroso que despierta su capacidad de acción y de esfuerzo. Desgraciadamente vivimos en una sociedad que no alienta el esfuerzo; la perseverancia no está de moda. Vivimos inmersos en la cultura de las prisas, la urgencia y la inmediatez. Pero nada en esta vida se consigue sin esfuerzo y es la perseverancia (el esfuerzo repetido en el tiempo) la que ensalza el talento. Así que si queremos que nuestros hijos triunfen en aquello que se propongan, enseñémosles el valor de la perseverancia y la importancia del entusiasmo, de amar lo que hacen.

La segunda está relacionada con la responsabilidad, un concepto imprescindible para afrontar la vida. Nuestros hijos deben aprender que los partidos de la vida se ganan en la cancha y no desde las gradas; hay que saltar al terreno de juego para conseguir que las cosas sucedan. Que no basta con soñar y querer, sino que lo más importante es hacer. Si no son capaces de llevar sus sueños a la acción, estos no dejarán jamás de ser ilusiones producto de su mente, y no se convertirán jamás en realidad… y en lugar de fuentes de realización se transformarán en espacios de frustración para ellos. Así que mi segunda recomendación es cultivar en ellos la responsabilidad para que se conviertan en escultores de su propia vida.

Y la última de estas tres lecciones vitales tiene que ver con aprender a elegir. La vida es consumir tiempo y elegir en qué gastarlo, de ahí que sea fundamental enseñarles a cultivar esa capacidad de elección. Está demostrado que el grado de felicidad en las personas está relacionado con la capacidad de poder construir nuestro propio destino y de aceptar lo que no podemos cambiar del mismo. Por eso nuestros hijos tienen que aprender a aceptar aquello que no van a poder cambiar y a elegir entre lo que la vida y la realidad cotidiana les va a permitir elegir; solo así evitaremos que vivan su vida como el camarón que se deja arrastrar por la corriente, y conseguiremos que lo hagan dirigiendo ellos la corriente en la que quieren navegar.

En resumen, la felicidad está relacionada, primero, con la capacidad de convertir el deseo en realidad y, segundo, con la capacidad de aceptar todo aquello que en tu destino aparece y no podrás cambiar. En definitiva, nuestra felicidad depende, en gran medida, de conseguir el equilibrio entre elegir y aceptar; así que si equipamos a nuestros hijos con estos tres factores: ilusión, responsabilidad y capacidad de elección, estaremos ayudando a su felicidad.

Sobre el autor

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Gestionando hijos es un proyecto cuyo objetivo es colaborar con madres y padres en su labor educativa. Uno de los pilares fundamentales de una buena sociedad es apoyar la tarea de las madres y padres que lideran los hogares y la educación de sus hijos. Por eso, queremos acompañarles en este apasionante viaje educativo, aportando ideas, reflexiones y estrategias que les ayuden a conseguir ese objetivo, que entendemos que es el de todos. Esperamos que también el tuyo :)

2 Comments

  1. Mayca dice:

    Toda ayuda es buena para saber como atender y hacer felices a nuestros hijos sin volver a cometer los mismo errores que ya cometieron nuestros padres con nosotros

  2. […] del director del Informe Pisa para recuperar otro de un buen amigo, Fernando Botella   en una entrevista publicada en Gestionando hijos: “Yo destacaría tres funciones básicas en la labor educadora de los padres respecto a sus […]

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