Heike Freire: «Es posible cuidar y proteger a nuestros hijos permitiéndoles crecer»

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Heike Freire: «Es posible cuidar y proteger a nuestros hijos permitiéndoles crecer»

Heike Freire es experta en innovación educativa, periodista y escritora. Es autora de Educar en verde. Ideas para acercar a niños y niñas a la naturaleza e ¿Hiperactividad y déficit de atención? Otra forma de prevenir y abordar el problemaDefensora de los derechos de los niños, hablamos con ella sobre autonomía y la importancia de pasar tiempo al aire libre. 

 

¿Qué opinión te merece la educación que están recibiendo nuestros hijos en cuanto al fomento de su autonomía?

A nivel de España vemos que podemos mejorar mucho. Un estudio reciente de la Universidad Rovira i Virgili de  Tarragona pasó una serie de test que medían el sentido de responsabilidad, el grado de autonomía etc, a una muestra de adolescentes y jóvenes españoles, para evaluar su grado de madurez psicológica. Llegó a la conclusión de que nuestros jóvenes maduran a los 27 años. Otro dato: no es que me apasionen las pruebas PISA, creo que tienen muchas deficiencias, pero en un examen de resolución de problemas de la vida cotidiana, que entre otras cosas mide la capacidad de iniciativa (y por lo tanto la autonomía), los alumnos españoles están 23 puntos por debajo de la media europea. Las conclusiones de los expertos son que nuestros jóvenes están infantilizados y que tal vez la sociedad española es demasiado protectora con sus hijos. Tenemos mucho que mejorar en este campo. Una chica de 11 años me dijo una vez que los padres y las madres queremos protegerles de todo lo que pueda hacerles daño, pero en realidad les estamos impidiendo que hagan muchas cosas, que puedan crecer. Deberíamos escucharles.

¿Qué pautas sueles aconsejar para poder fomentar la autonomía de tus hijos?

Lo primero es tomar conciencia de que sin autonomía no hay autoestima. Si no fomentamos que los hijos hagan las cosas por sí mismos, no se sentirán capaces y no se valorarán. Lo segundo es que sin riesgo no hay aprendizaje. Tenemos que asumir un cierto riesgo para poder aprender y crecer. También suelo indicar que estamos acostumbrados a un concepto de seguridad pasiva, en el que yo pongo alarmas y no hago nada. Es mejor educar en un concepto de seguridad activa: qué puedo hacer yo para protegerme, cómo me puedo cuidar. Si conversamos sobre este tema con nuestros hijos, veremos que son mucho más listos de lo que imaginábamos. A través de estas conversaciones pueden ir tomando más consciencia de los peligros e imaginar estrategias para evitarlos y protegerse.

Portada del libro Educar en verde

Portada del libro Educar en verde

¿Qué te comentan los padres sobre la autonomía de sus hijos en tus charlas?

Me resultó interesante un asesoramiento sobre temas de seguridad que ofrecí a una pequeña escuela. El primer día identificamos los puntos conflictivos y uno de ellos era una zanja estrecha y profunda en el huerto escolar que preocupaba a muchos padres y a algunos educadores. Después hicimos todo un proceso de reflexión y toma de conciencia sobre el papel de la autonomía en el desarrollo de las capacidades, la relación entre riesgo y aprendizaje, trabajamos los miedos de los adultos y practicamos una serie de herramientas para acompañar a los niños en el proceso de construir su propia seguridad de una manera activa. El último día, cuando volvimos a evaluar los lugares conflictivos, yo fui la única que propuse vallar la zanja. Los demás padres y educadores se sorprendieron de que dijera eso, y afirmaron que había otras formas de aumentar la seguridad con respecto a la zanja que fomentarían mejor la autonomía de los pequeños. Tenían razón y me llamó la atención ese cambio de mentalidad en tan solo dos días.

En tu blog señalas que jugar al aire libre debería ser un derecho fundamental de los niños  y denuncias un cierto arresto domiciliario y escolar de nuestros hijos. ¿Crees que estamos cometiendo un “crimen” con los hijos con la vida frenética y sedentaria que les estamos dando? ¿Qué consecuencias ves en este arresto para su crecimiento y felicidad?

Bueno, tanto como un crimen no creo. Pero sí es cierto que cuando pensamos que según los estudios los niños y niñas pasan un 76% del tiempo sentados o acostados, que solo un 29% de ellos disfruta de momentos de juego al aire libre, que muchos no saben si quiera lo que es subirse a un árbol, que muchas veces no tienen amigos para bajar a jugar al parque o que no pueden ir solos porque las ciudades se han convertido en selvas donde solo circulan libres los automóviles…Por tomar solo el problema del sedentarismo, a lo largo de la evolución de nuestra especie, el movimiento ha estado muy relacionado con el desarrollo del cerebro y todas sus capacidades. Sin hablar de los problemas de obesidad, miopía, y tantas otras enfermedades que genera el encierro. Por el contrario, la naturaleza contribuye a afinar y armonizar nuestros sentidos, libera el movimiento, restablece nuestra capacidad de atención y concentración, regula nuestra energía, nos ayuda a recuperarnos del estrés, favorece el juego espontáneo y el encuentro con el mundo y con nuestros iguales, aumenta, en suma, el bienestar de los niños y niñas.

¿Cómo propones educar en verde?

Educar en verde significa favorecer el contacto con la naturaleza pero también tener en cuenta la propia naturaleza de los niños, que también son seres naturales. Los seres humanos tenemos por naturaleza, una serie de necesidades auténticas como el sueño, el amor, el alimento, el movimiento, y también necesitamos desde muy pequeños sentirnos autónomos según nuestras capacidades. Pero a veces, no podemos darles estas cosas y en sustitución les ofrecemos juguetes. Hace poco me contaron que una niña estaba triste el día de su cumpleaños porque había recibido 32 regalos y no 36 como el año anterior. Los niños no necesitan juguetes ni demasiadas cosas, necesitan espacio de juego, contacto con la naturaleza, contacto con sus iguales, juego libre, no estar siempre dirigidos y vigilados por un adulto. Y aunque hay muchas cosas que cambiar a nivel colectivo en las ciudades y las escuelas para adaptarlas a estas necesidades de los niños y niñas, también hay cosas que podemos hacer a nivel familiar, como aprovechar cualquier oportunidad para salir a un parque (por ejemplo ir allí a comer), jugar a identificar con los niños las plantas y animales que habitan en nuestro entorno, por muy “modestos” que sean, y juntarnos con otras familias para crear espacios de juego espontáneo al aire libre en nuestros barrio

¿Qué te parece la iniciativa Gestionando Hijos?

Me animé a participar porque creo que Leo y yo compartimos muchas formas de ver la educación. Me parece una iniciativa muy interesante porque ahora los padres y madres estamos más solos a la hora de educar, las familias son más pequeñas y tenemos menos tiempo. En mis charlas he detectado esta necesidad de compartir, intercambiar y aprender que tienen los padres y madres y creo que Gestionando Hijos da respuesta a esto.

 ¿Qué mensaje quieres transmitir a padres y madres?

Quiero que tomen conciencia de la importancia de educar seres autónomos, de cómo la autonomía está relacionada con la autoestima, el aprendizaje, la creatividad… y de que es posible cuidar y proteger a nuestros hijos permitiéndoles que desarrollen sus capacidades.

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Sobre el autor

Gestionando hijos
Gestionando hijos
Gestionando hijos es un proyecto cuyo objetivo es colaborar con madres y padres en su labor educativa. Uno de los pilares fundamentales de una buena sociedad es apoyar la tarea de las madres y padres que lideran los hogares y la educación de sus hijos. Por eso, queremos acompañarles en este apasionante viaje educativo, aportando ideas, reflexiones y estrategias que les ayuden a conseguir ese objetivo, que entendemos que es el de todos. Esperamos que también el tuyo :)