«La depresión posvacacional no existe»

Reivindiquemos la voz de los niños, por Andrea Zambrano y Maria Ángeles Jové
Mi hijo me desespera

«La depresión posvacacional no existe»

Ya ha llegado septiembre y toca volver a la rutina de siempre. Levantar a los peques para ir al colegio, las prisas, los deberes, las actividades extraescolares… En verano les hemos dado más flexibilidad, sus horarios han sido diferentes, han tenido más ocio y menos obligaciones. ¿Cómo hacemos ahora para volver a la rutina? Dos de nuestros expertos, la psicóloga deportiva Patricia Ramírez y el psicólogo Alberto Soler, nos cuentan algunos claves.

La vuelta a la rutina, ¿reto u oportunidad?

Seamos realistas. Muchas veces la vuelta al cole o al trabajo -a la rutina, al fin y al cabo- es más complicada para nosotros los adultos que para nuestros hijos. Estamos tristes, cabizbajos, sin quitarnos de la cabeza nuestras mañanas en la playa o la siestecita sagrada después de comer. Básicamente, activamos el modo ‘depresión posvacacional’. ¿Cuántas veces habremos usado este término?

Alberto Soler nos aconseja olvidarnos de esta expresión, pues “la depresión posvacacional no existe, no es un término clínico, sino periodístico”. Según el psicólogo, “vivimos en una sociedad que está obsesionada con etiquetarlo todo, y con una tendencia alarmante a poner diagnósticos pseudoclínicos a conductas normales”.

La depresión posvacacional no es otra cosa que el “bajón” que te da al volver al trabajo después de habértelo pasado bien en vacaciones. Vamos, algo totalmente normal, a lo que no hace falta ponerle etiquetas patológicas.

Todos los adultos hemos sentido alguna vez este bajón del que Alberto nos habla, pero ¿qué hacemos para no trasladarle esta sensación a nuestros hijos e hijas?

En realidad, aunque nosotros vivamos el mes de septiembre recordando lo bueno que era no tener que madrugar, a nuestros niños muchas veces les hace ilusión volver al cole. Reencontrarse con sus amigos, contar todas las aventuras que han vivido durante el verano, volver a jugar a sus juegos favoritos en el patio o retomar las actividades extraescolares que más les gustan. Pero como decimos siempre, nosotros somos el ejemplo de nuestros hijos e hijas. Y si nos ven disgustados, malhumorados, quejándonos y lamentando nuestra ‘depresión posvacacional’ asumirán que esto de volver a la rutina es un calvario.

Consejos para que nuestros hijos retomen ciertos hábitos rutinarios

Alberto Soler nos cuenta que lo mejor que podemos hacer es evitar trasladarles esta etiqueta de ‘depresión posvacacional’ a nuestros hijos e hijas. “Es verdad que han disfrutado de una época más relajada en cuanto a horarios, rutinas, etc., por lo que lo ideal sería ir acercándonos poco a poco a los horarios que tendrán cuando empiecen el cole”.

La psicóloga Patricia Ramírez también nos aconseja ir “preparando el terreno de juego” antes de que empiecen el cole. “Ir nombrando que se acerca septiembre y se vuelve a la rutina. Pero de forma positiva, haciendo hincapié en lo que disfrutan del cole, como con las profes preferidas o con los amigos”. Además de esto, también nos da otros consejos que nos servirán mucho para preparar a los peques a retomar ciertos hábitos.

  1. El momento del material nuevo es genial, dale importancia y disfrútalo con ellos. A todos nos ha gustado estrenar un estuche nuevo o una libreta bonita.
  2. Es importante que su cuarto esté ordenado. Igual puedes cambiar algo de la decoración, poner algún poste nuevo que ellos elijan, cambiar la mesa de ubicación, tirar todo el material que no sirva del año pasado. Que apetezca sentarse a hacer los deberes.
  3. Cuida tus expresiones. No verbalices que es un rollo volver al trabajo porque ellos copiarán esos comentarios y los utilizarán en contra del cole.
  4. Hazle saber que cuenta con tu apoyo, que va a aprender cosas nuevas y que va creciendo, no solo en altura, sino como persona.
  5. Los primeros días presta especial atención y fomenta la comunicación sobre su profesor para saber qué impresión tiene, de los compañeros, de la materia, de los deberes o si le preocupa algo. Y, sobre todo, deja que hable de lo que a él le gusta. Si empiezas a interrogarlo con lo que come, cuánto come, si se porta bien… no le apetecerá hablar contigo del colegio.

En definitiva, si cambiamos un poquito el chip, volver a la rutina puede convertirse en una oportunidad para acercarnos a nuestros hijos, para educarles y enseñarles hábitos que les serán muy útiles tanto ahora como cuando crezcan. Además, como indica Alberto Soler, recordemos que este ‘bajón posvacacional’ lo tienen más los mayores que los niños, éstos en muchas ocasiones están encantados de volver al cole, ver a sus amigos, volver a practicar las actividades que les gustan, así como recobrar cierta rutina “de invierno”. Cada época tiene sus cosas buenas y ellos son capaces de verlo.

 

Spread the love

Sobre el autor

Marina Borràs
Marina Borràs
Cuando era pequeña me sentaba a diez centímetros de la televisión para ver las noticias todas las mañanas antes de ir al cole. Cuando crecí un poco, se dieron cuenta de que la razón por la que me acercaba tanto al televisor era porque necesitaba gafas, aunque yo prefiero pensar que por aquel entonces ya había encontrado mi pasión: de mayor quería ser periodista. Y así fue. Estudié periodismo y comunicación política principalmente porque me apasiona escribir, siento la necesidad de hacer llegar a la gente temas que considero importantes y no consigo estar callada ni cuando duermo. Y además, creo firmemente que el periodismo es educación y la educación es política, por eso entiendo estos tres ámbitos como piezas clave que deben ir entrelazadas para conseguir, entre todos, la mejora de nuestra sociedad.