Boticaria García: “Tenemos que llevar a nuestros hijos al supermercado y enseñarles a leer las etiquetas”

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Boticaria García: “Tenemos que llevar a nuestros hijos al supermercado y enseñarles a leer las etiquetas”

Boticaria García nos explica cómo mejorar la alimentación de nuestros hijos

Boticaria García durante su ponencia.

En nuestro último evento en el Teatro Lope de Vega de Madrid tuvimos el lujo de contar con Marián García, más conocida como Boticaria García, quien nos dio una clase magistral sobre cómo mejorar la alimentación de nuestros hijos. La Doctora en Farmacia, graduada en Nutrición Humana y Dietética, y diplomada en Óptica y Optometría nos habló de las cosas que estamos haciendo mal en lo que se refiere a la alimentación de los peques y nos animó a cambiarlas poniendo en práctica unos sencillos trucos, como leer las etiquetas de los productos o hacer la compra con nuestros hijos con la regla del rojo y el verde. Porque como dejó bien claro Marián con el titulo de su ponencia, “Alimentar bien es educar mejor”.

“Más del 30% de nuestros niños tiene sobrepeso u obesidad”

Cómo mejorar la alimentación de nuestros hijos

Los niños pintados por Sorolla vs. los niños dibujados por Disney.

Comienza Marián haciendo una comparación entre los niños que pintaba Sorolla hace más de 100 años y los que dibuja ahora Pixar (Disney) en mucha de sus películas: “Sorolla los hacía delgaditos, esbeltos, atléticos, mientras que nuestros amigos de Disney, de vez en cuando, dibujan a los niños así”, y muestra una imagen del niño de Up, bastante gordito, lo que provocó algunas tímidas risas entre el público. “Aunque parece simpático, la obesidad y el sobrepeso pueden derivar en problemas físicos y psicológicos, y nosotros tenemos que hacer todo lo posible para evitar esto”, señala.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), “más del 30% de nuestros niños tiene sobrepeso u obesidad”, cuenta, y para verlo más claro, añade: “En este momento, aquí en el teatro, estamos más 1400 personas; si estuvieran nuestros niños, habría unos 500 con sobrepeso y obesidad”.

El azúcar es una de las principales causas de obesidad infantil

“Podemos hacer muchas cosas”, señala la experta, “y vamos a empezar con algo muy sencillo: con el azúcar. Porque el azúcar es una de las causas de la obesidad y porque el azúcar está de moda”.

Boticaria García hace la siguiente pregunta a los asistentes: “¿Pensáis que el consumo de azúcar es un hábito saludable?”. Según el estudio de salud y bienestar en la infancia de DKV, el 92% dice que consumir azúcar no es saludable, pero un 8% dice que sí es saludable o muy saludable. Y Marián se queda con este último dato porque considera que aunque el 92% está muy bien, sigue habiendo un 8% que cree que el azúcar es bueno. Y esto es problemático.

Aclara entonces las diferencias entre azúcar y glucosa. “Nuestro cerebro no necesita azúcar añadido, necesita glucosa, y esta la puede conseguir de los hidratos de carbono: del pan, de la pasta, de los cereales. Y nuestro cuerpo, que es muy listo, escoge de los hidratos de carbono la glucosa y se la da al cerebro”.

¿Entonces no es saludable tomar azúcar? No. “Aparte de que el exceso de azúcar se transforma en grasa y se queda pegada en los riñones, cuando comemos azúcar, en nuestro cerebro se libera dopamina y esta lo que hace es crear un circuito de recompensa que lo que nos lleva es a querer comer más”, señala García, y pone de ejemplo cuando a nuestro niño le damos una palmera y después nos pide otra, mientras que cuando le damos una manzana y se la termina, por lo general, no quiere más. Eso es por la dopamina. Y aún hay más. El azúcar afecta a los riñones, el cerebro y “al intestino, porque el azúcar se carga las bacterias buenas”.

Un niño puede tomar 25 gramos de azúcar al día como máximo, y para hacernos una idea de cuánto es eso, Marián cuenta que “una lata de refresco tiene 33 gramos, con lo que ya nos habríamos pasado”.

Según el estudio de DKV, el 99% de los padres encuestados estaban seguros de que sus hijos tomaban menos de 25 gramos al día, pero otro dato que reveló la encuesta es que solo el 20% de los padres preguntados dijo que leía las etiquetas con frecuencia. “muchas veces pensamos que lo hacemos bien y no lo hacemos tan bien. Si no leemos las etiquetas, ¿cómo vamos a saber cuánto azúcar tiene o cómo de saludable es ese alimento?”, subraya Marián.

Cómo mejorar la alimentación de nuestros hijos

“No podemos educar bien a nuestros hijos en la alimentación si nosotros no leemos etiquetas”, afirma la nutricionista. Y aunque reconoce que parecen jeroglíficos del antiguo Egipto porque no hay quien las entienda, Marián insiste en su importancia y pide lo siguiente: “que vayáis con vuestros hijos al supermercado y les enseñéis a leer etiquetas. Sé que no es fácil en el día a día, pero igual que se va con ellos al parque o al cine, hay que ir al supermercado y enseñarles a leer etiquetas”.

Para enseñar a los más peques, unos trucos sencillos:

  • “Todos los niños saben contar hasta 5. Si en un producto vemos que hay más de cinco ingredientes, podemos intuir que es un producto ultraprocesado y hay que dejarlo directamente en el cajón”, explica.
  • “La regla de Portugal, la del verde y rojo” (enseñando una bandera de Portugal, que tiene estos colores). ¿Qué quiere decir esta regla? “La mitad de lo que tenemos que comer son frutas y verduras. Con rojo también cuenta lo naranja: las zanahorias, las calabazas, las mandarinas, etc. Hay que decirle a vuestros hijos que la mitad del carro tiene que ser rojo y verde”.
  • Cómo mejorar la alimentación de nuestros hijos

    El semáforo de Nutriscore para las etiquetas de los productos.

    El semáforo de Nutriscore, un sistema de etiquetado que se comenzará a usar este año en España, que va del verde (lo bueno) al rojo (lo malo), “porque dentro de la misma categoría, el tomate, por ejemplo, el niño va a poder identificar si el tomate es mejor o peor, desde el que tiene azúcares añadidos, como el ketchup, o el que es más natural”, señala García.

 

 

 

Para los adolescentes, Marián propone explicarlo de una manera sencilla también, aunque dando un paso más. Con un semáforo en el escenario y la imagen de El Plato para comer Saludable de la Escuela de Salud Pública de Harvard, la experta fue explicando qué era cada color.

  • Verde: “Son las frutas, las verduras, los cereales integrales, las proteínas saludables, que viene del pavo, del pescado, del pollo… En esto hay barra libre”, dice.
  • Rojo: “Lo que tiene más de cinco ingredientes o lo que tiene mucho azúcar”.
  • Ámbar: “Aquellos productos que no son ultraprocesados pero no son la mejor elección. Por ejemplo, si el aceite de elección sería el aceite de oliva, el ámbar sería el aceite de girasol; si la elección es el arroz integral, el ámbar sería el arroz blanco; y si la elección es el pollo, el pavo, las legumbres, los frutos secos, el pescado, etc., el ámbar sería el chuletón. No es rojo como el ultraprocesado, pero tenemos que tener precaución”, aclara.

“Sin embargo, la sociedad va por otro lado”, reconoce Marián e introduce el drama del menú infantil. “Os voy a decir una cosa. El menú infantil no existe: son los padres”. Después de enseñar varios tipos de menús infantiles donde no había ni frutas ni verduras (todos son con espaguetis, filetes empanados, hamburguesa…), la experta subraya que “no necesitamos ningún menú infantil. Los niños deben comer lo mismo que nosotros”. Para que no les cueste tanto, propone ponérselo divertido y bonito, como en bandejas con caras u otros diseños.

Para concluir su ponencia, Marián resalta que “con la comida sí se juega. Tenemos que llevar a los niños al supermercado, que elijan las frutas, las verduras. Así participan en la elección. Les podéis decir: ‘¿Qué preferís, merluza, lenguado, salmón?’ Ellos tienen que ser partícipes de lo que van a comer. Así cuando les pongamos la bandeja con la merluza, los pimientos, etc., estarán más predispuestos a comerlo porque ellos han sido parte del proceso. Y si encima se lo ponemos mono, pues funciona”. Está claro que tardaremos más en hacer la compra, “pero les estaréis educando. Y todas estas enseñanzas que les trasladéis serán hábitos que les acompañarán durante toda la vida. Y ojalá el día de mañana, los hijos de vuestros hijos no tengan que tener ese menú infantil porque recordad, el menú infantil no existe: son los padres”.

 

Si te ha gustado este artículo sobre cómo mejorar la alimentación de nuestros hijos, quizá te interese leer la entrevista que le hicimos a Marián García y en la que nos habló ampliamente del menú infantil.

Sobre el autor

Ana Nieto
Ana Nieto
De pequeña jugaba a las profesoras. Ponía a mis muñecas sentadas encima de la cama, una cartulina negra en la pared clavada con una chincheta y me convertía en la profe más guay del “colegio”. O eso me creía yo. Luego me hice periodista porque me gusta escribir y contar historias. Me interesan mucho los temas sociales, la educación, la igualdad de género y creo firmemente que entre todos podemos construir un mundo mejor (o al menos mejorar un poquito el nuestro).

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