Carlos González: «Tal como educamos, desconectamos a las personas de su creatividad»

¿Qué podemos hacer los padres y madres para combatir el acoso escolar?
Si desprestigiamos la Formación Profesional, perdemos todos

Carlos González: «Tal como educamos, desconectamos a las personas de su creatividad»

Carlos González ha sido profesor durante mucho tiempo y hoy en día investga y difunde nuevos paradigmas educativos basados en despertar la creatividad y el autoconocimiento de los alumnos o hijos. Responsable de la experiencia y el documental Entre maestros estará con nosotros en Barcelona el 3 y el 4 de julio. Si nos sigues en Facebook, puedes comprar dos entradas por precio de una hasta el 7 de junio. Más información aquí

¿Cómo surgió la experiencia y el documental de Entre maestros?

Fue fruto de mi experiencia de 24 años y de decidir cambiar mi victimismo por creatividad. Fíjate que toda la sociedad victimista, el propio sistema educativo, es consecuencia de que tal como educamos, en todo el mundo, desconectamos a las personas de su creatividad. Una persona creativa y que tenga conocimiento de sí misma no puede ser víctima de las circunstancias que él mismo crea. Me fui dando cuenta de todo esto, hice un proceso de crecimiento personal y fui creando una mirada pedagógica nueva, que llamo educar empoderando, sin ser consciente de ello. Yo iba aplicando cosas y luego me di cuenta de que tenían coherencia, tenía una estructura aquello. Después de 24 años dejé la enseñanza para comunicarlo y seguir investigando a fondo esta mirada pedagógica, que no es solo para maestros y profesores. A la formación que hago en varias ciudades de España vienen de todas las formaciones, como señoras de la limpieza o zapateros. Es reeducarse para volver a conectar con tu creatividad y con tu esencia. Para mí es la clave del progreso, el auténtico progreso para cualquier cultura. Con esta impronta escribí el libro Veintitrés maestros del corazón, un salto cuántico en la enseñanza, en el sentido de que es un salto, no es una continuidad, que está basado en los nuevos paradigmas que como físico me fue fácil aplicar al autoconocimiento, que esa es la novedad de educar empoderando. Me di cuenta de que este lenguaje científico era mucho más poderoso que el lenguaje de las tradiciones y que permitía llevarlo a la educación. Me embalé tanto que solté el libro en Internet, llevado por esta pasión, y vino la productora para llevar a la realidad, con alumnos auténticos, esa novela, que era fruto de mi experiencia. Si el conocimiento no lo adquieres sintiéndolo, no estás presente y te conviertes en súbdito del conocimiento en lugar de creador. A este proceso por el que tú te conviertes en creador de conocimiento lo llamo espíritu científico, que trasciende la idea del método científico occidental, va más lejos porque permite la creatividad del que aprende. De alguna forma, nacemos con este potencial pero en la educación lo perdemos. Me di cuenta de todo esto y lo estructuré en un método, en una mirada, para que el adulto pueda aplicarla y recupere ese niño siendo el adulto que es y además trabajando con todas las edades interiores. La productora me pidió que yo encarnara todo aquello y que las personas lo vieran. El impulso de los sueño es fundamental en educar empoderando, porque no trabajamos solo para satisfacer las necesidades, que es como ha sido educado todo el mundo, y que es lo que los padres tienden a hacer, sino para que los hijos sean felices, lo cual implica que puedan conseguir sus sueños. Sueños que entregan a la sociedad enriqueciéndola. Yo estaba cumpliendo un sueño, estaba enriqueciendo a la sociedad, a los demás, y como consecuencia aparece la película y esa mirada se puede comunicar y me ha ayudado a difundir esto por múltiples sitios. Sigo con esa investigación y sigo con esa formación. Todo se lo debo a mis alumnos, es importante decirlo.

¿Qué acogida tuvieron el libro y el documental? ¿Crees que han estimulado una reflexión profunda para un cambio de paradigma educativo o queda mucho para eso?

Queda muchísimo. Muchos viven ese cambio de paradigma en sus campos. De una forma, he hecho una labor de integrar esos campos y lo he llevado a la educación. Yo creo que llevar el autoconocimiento a la educación es la segunda alfabetización del mundo. Hemos recibido una educación en autoridades. En Segundo de Bachillerato se examinan de Sócrates y del principio socrático. Yo discutía con la profesora de Filosofía cuando daba clase y le decía: “Oye, que Sócrates no quiere que lo subas a un púlpito. Lo que quiere es que enseñes a los chicos a que se conozcan a sí mismos”. Y no me entendía. Eso es fruto de una educación en autoridades donde el conocimiento se ha adquirido sin creatividad. No estamos honrando a los creadores copiándolos. Es necesario reconectarnos con nuestra esencia, con nuestra creatividad, con nuestro mundo interior de una forma y en un lenguaje, independientemente de las creencias de las familias y de las culturas, para que podamos llegar a esa conexión sin hipotecarla, sin creencias limitantes, hipotecantes sobre nuestro mundo interior. Y esa es la idea de educar empoderando,  crear ese lenguaje científico como lenguaje universal y llevar ese autoconocimiento a las siguientes generaciones. Claro, el educador que quiera hacerlo tiene que hacer un proceso de crecimiento personal y de autoconocimiento. La gran noticia, y esto va muy bien con Gestionando Hijos, es que la segunda alfabetización es tan potente y tan profunda que no puede quedar en manos de las escuelas solamente. La segunda alfabetización involucra a las escuelas, a todo el sistema educativo, a los padres, a los medios de comunicación, es decir, a toda persona que sienta que la salida para que la humanidad sea feliz está en el autoconocimiento. No podemos seguir diciendo que tenemos una democracia sin saber por qué nos enfadamos. Partimos de un analfabetismo emocional. La primera alfabetización era de instrucción, adaptarte lo mejor posible a tu cultura pero sin transformarla. Esta es de autoconocimiento, trasciendes la cultura y te conviertes en un creativo cultural. La idea de cultura que hemos recibido es muerta, cosas del pasado, no en cosas del futuro, porque la creatividad está desconectada de nuestro ego. En educar empoderando, conectamos la creatividad con el ego y tú trasciendes tu cultura y te conviertes en creativo cultural. Con lo cual, las luchas identitarias desaparecen de forma natural. Los problemas identitarios son fruto de que las personas se identifican con un pasado y nunca con un futuro. Esta segunda alfabetización es para adquirir el concepto de ciudadano del mundo y superar los problemas identitarios, que son proyecciones de nuestra identidad en cosas exteriores. Un judío o un palestino que discuten a matar no han elegido, ninguno de ellos, en qué cultura nacer. Si esto lo explicas en clase o en casa, ya estás empezando la segunda alfabetización. Por eso me encanta Gestionando Hijos, porque esa parte de la alfabetización con los padres es fundamental. También en las empresas habrá la segunda alfabetización. La creatividad competitiva, que hace que siempre haya perdedores, derivará en la creatividad cooperativa, que hace que todos ganemos. Todo arrana de la educación. Esto se ha pretendido hacer sin cambiar la educación, ese es el error. En educar empoderando reeducamos en autoconocimiento y en los nuevos paradigmas en todas las direcciones para que recupere su creatividad y no entierre la creatividad de sus hijos y sus alumnos, que es lo que hacemos sin darnos cuenta. Si todo el mundo pierde la creatividad es como si cuando naces te cortan un brazo, nadie es consciente de que le falta un brazo. Nos falta este contraste que es lo que nos dan los nuevos paradigmas de conocimiento: averiguar qué es lo que nos falta y como nos ha faltado prácticamente a todos no nos damos cuenta.

¿Cómo podemos favorecer que nuestros hijos se encuentren a sí mismos y se conozcan?
La respuesta es muy sencilla y en principio puede no agradar, porque se busca una receta, es iniciar el conocimiento
los mismos padres. Hay tantas formas de empezarlo hoy en día, como en Internet. El truco es dedicar un tiempo diario a autoconocerse. Un tiempo sagrado donde tú conectas contigo mismo. Aunque sea 10 minutos al día mejor que una hora a la semana. La experiencia es que tú vas sumando todo aquello y vas avanzando y tu vida va cambiando. A mí me gusta decir que educamos a los hijos y a los alumnos como astros sin luz propia, depende del sol de las creencias de tu cultura y tu familia. Si tú no despiertas tu propia luz como educador, volverás a hacer girar a tus hijos y tus alumnos en torno a las cosas que tu cultura cree importantes. Y claro, podrías haber nacido en otro sitio y lo importante sería otra cosa. Curiosamente los conflictos entre las personas siempre son sobre lo importante, sobre lo que no han elegido, con lo cual es cómico, te peleas por algo que no has elegido. Si se hablase de eso en casa y en los colegios, percatarse de esto ya sería una semilla.

¿Cómo ves la situación de los padres hoy en día en la manera de educar a sus hijos?

La idea que tenemos de educación es instrucción. Se discute sobre dos étimos de la palabra educar. En educar empoderando no discutimos, sumamos los dos étimos. Uno es educare y otro es ex-ducere.  Educare es meter dentro, conducir dentro, eso es la primera alfabetización, aprender a desenvolverse en su cultura, Entre maestros, en clase convencionalpero no cambiarla. La segunda alfabetización iría por el ex-ducere, que es sacar hacia fuera. El educador tiene que cambiar su mirada de una forma radical. Sentir, porque solo su sentir lo va a avalar, porque en el colegio no lo ha explicado nadie esto, que dentro de una persona hay sabiduría, que es lo que yo descubrí dando clase. Ideé toda una serie de métodos para que esa sabiduría se pudiese expresar. El gran cambio del mundo está en descubrir que llevamos una gran sabiduría interior y entonces no nos haremos dependientes de lo que considere importante una cultura o un tiempo determinado, estaremos conectados con nuestra propia sabiduría. Las personas que lean esto dirán: “¡Qué difícil es empezar esto!”. Pero este movimiento se empieza por el sentir, porque ese sentir es capaz de mover lo más difícil en nuestra mente, que son las inercias del pasado, pero tiene que ser como un motor que se enciende dentro, porque si se hiciera desde fuera volvería a ser el educare, la instrucción, la manipulación de la persona desde fuera para someterla a lo importante del lugar, de la cultura y del tiempo. No vamos contra lo importante, queremos trascenderlo.

¿Cuál es el reto que te parece más importante para padres y madres hoy en día?

El reto es que descubran que no pueden avanzar sin conocerse.  No tiene sentido conocer sin conocerse, porque entonces te haces súbdito de ese conocimiento. Llegar a ese punto es el punto al que están llegando muchas personas por libros de autoayuda, por talleres de crecimiento personal, pero lo viven como algo ajeno a la educación. Precisamente el cambio está en llevar esa autoayuda a la educación. Tienes que leer cualquiera de esos libros que merezcan la pena encendiendo un motor interior, no volviendo a ver ese libro como autoridad. El gran paso es vencer las autoridades que nos impiden ser creativos. Cuando educamos sin creatividad generamos estas autoridades en el conocimiento. Cuando toca explicar el darwinismo se explica sin un contraste alternativo, como si fuera verdad, transmitimos el conocimiento como algo muerto y nos colocamos por debajo de ese conocimiento. ¿Quién lo cambia? Unas personas especiales a los que llamamos genios, pero mi alumno o mi hijo no lo van a ser. El gran cambio es transcender la educación en autoridades. En la película Entre maestros se ven los juegos que hace el profesor para crear el ambiente para que conecten con esa sabiduría interior y en varias escenas se muestra.

¿Por qué te animaste a participar en Gestionando Hijos en Barcelona?

Me animé antes en Madrid, pero no pude por la fecha. Yo he sido profesor y yo hablaba con los padres. Poder ir a un encuentro en el que el centro son los padres me encantaba, porque queda por hacer una labor mía importante. Otros congresos de educación no están específicamente destinados a los padres. Para mí es un reto importantísimo contactar con esos padres. Este encuentro no son solo los minutos de mi ponencia, es el contacto con los padres, el enriquecimiento que este supone ver los problemas reales que ellos viven. Me sedujo la idea.

¿Qué poso te gustaría dejar al público de Gestionando Hijos?

Que reivindiquen la educación como el cambio social de la humanidad, para una humanidad hacia la felicidad, no como una lucha, sino como una seducción. En los informativos las noticias son las mismas, no hay ninguna sección fija de educación, pero sí la hay de deportes. Es sorprendente. A las personas les importa mucho la educación porque hay cantidad de padres que tienen problemas con sus hijos en el colegio. Una sección de educación en un informativo de televisión daría audiencia. Es un error terrible que los medios de comunicación no se hayan dado cuenta. Por autoridades, hemos establecido que un informativo debe tener deportes, internacional, nacional. Hay que reivindicar eso porque la educación es un tema que interesa y porque es el motor para cambiar el mundo. No puede haber democracia real si no cambiamos nuestra educación. Basta ver los coloquios de televisión y políticos para darse cuenta de que es un problema de educación, no es un problema de libertades

Quiero daros las gracias por esta oportunidad, que para mí es fundamental, y animaros a participar en la segunda alfabetización del mundo.

Spread the love

Sobre el autor

Gestionando Hijos
Gestionando Hijos
Gestionando hijos es un proyecto cuyo objetivo es colaborar con madres y padres en su labor educativa. Uno de los pilares fundamentales de una buena sociedad es apoyar la tarea de las madres y padres que lideran los hogares y la educación de sus hijos. Por eso, queremos acompañarles en este apasionante viaje educativo, aportando ideas, reflexiones y estrategias que les ayuden a conseguir ese objetivo, que entendemos que es el de todos. Esperamos que también el tuyo :)